Misterio Da Vinci

El centro Arte Canal muestra los aspectos menos conocidos de uno de los personajes más complejos de la Historia

Fascinado por las secretas claves de la naturaleza y capacitado en espíritu e intelecto para comprenderlas, Da Vinci se atrevió a formular asociaciones que aún hoy sorprenden por su absoluta modernidad. El proyecto que Arte Canal exhibe en Madrid sobre sus aportaciones a la ciencia y el arte es el estudio-homenaje más completo llevado a cabo en España sobre su asombrosa singularidad histórica.

JULIA FERNÁNDEZ
Abrumadora empresa la que el Canal de Isabel II ha abordado: documentar y mostrar en su extraordinaria complejidad el logro artístico y científico de un personaje de la historia que aún hoy continúa asombrando con su interpretación del  mundo y  su anticipación a  la realidad. Un

artista renacentista, hijo ilegítimo del notario Piero da Vinci y Caterina, una joven campesina, que entró a trabajar de aprendiz a los 14 años en el taller florentino del artista Verrocchio y que 500 años después es considerado el más grande genio que haya existido jamás: “Muchos dirán que no hay con quien pueda compararse y probablemente sea cierto”, dicen los organizadores de la muestra Da Vinci, el Genio, en su presentación: “No sólo fue un artista brillante que destacó entre sus pares del Renacimiento sino que también fue un científico e inventor entregado, así como escultor, músico, matemático, ingeniero y arquitecto, entre otras muchas cosas”. Facetas y experiencias que son el material del proyecto que el centro de Exposiciones Arte Canal, sobre la base de la muestra creada por Grande Exhibitions, la Fundación Anthropos y Pascal Cotte, presenta en Madrid.

Siete geografías

Una proyección en 3D, realizada por la empresa El Ranchito, ganadora de siete premios Goya, abre la exposición, a través de los siete lugares muy diferentes sobre los que hay constancia de la presencia de Leonardo, cada uno de ellos relacionado con una obra o una investigación especialmente importante en su carrera. Así se traza una semblanza del primer Renacimiento y de la fascinante forma de observar e interpretar el mundo de Leonardo. Florencia, el taller de Verocchio donde se inicia como artista y pinta su primera obra, El bautismo de Cristo; Fiésole, Villa Medici, la villa cortesana a dónde acudía con los Médicis, en la zona en la que experimentó sus máquinas voladoras; Milán, la Sala della Asse del Castello Sforzesco, la estancia palaciega que transformó con su pintura en una intrincada pérgola vegetal; Milán, el patio de armas dónde se exhibió el gran caballo diseñado para el monumento en honor de los Sforza; Imola, la ciudad cuyo trazado reproduce con asombrosa exactitud en su mejor plano cartográfico; Urbino, el campamento militar de César Borgia, a cuya órdenes puso todo su talento como ingeniero diseñando armamento y estructuras defensivas; y Francia, Close de Luce, el palacete cercano a la residencia del rey de Francia donde seguía retocando algunas de sus mejores obras pictóricas.

Studiolo de Leonardo

Esta película forma parte de la producción específica del Canal de Isabel II, que ha sido realizada por Elisa Ruiz García, como comisaria científica y coordinadora general de la exposición, y Pedro Miguel Ibáñez. Con la ayuda de 29 prestigiosas instituciones y museos nacionales e internacionales, estos dos catedráticos han conformado una visión del Leonardo más íntimo, en la que se recrea el Studiolo del artista italiano, lugar de trabajo donde albergaba su biblioteca, y un recuerdo a su labor como pintor y al ascendente que llegó a tener sobre artistas del Renacimiento español. Son la temática de los espacios en los que se ha centrado esta aportación española, en los que se exponen documentos originales y reproducciones de 40 ejemplares de excepcional valor (manuscritos, incunables y post-incunables), que responden a los obras que Leonardo realmente poseyó, según se comprueba en el listado de sus libros existente en el Códice Madrid II. También de dibujos originales del pintor, obras de sus discípulos italianos –entre las que destaca una copia de La Última Cena, de Giampietrino- y una amplia representación de pintores españoles que asumieron su legado, como Fernando Yáñez de la Almedina –del que se expone su dibujo Dos manos- y Fernando Llanos.

Ideas construidas

Más impresionante, si cabe, resultará para el visitante ver y hasta tocar algunas de las invenciones del maestro florentino. Más de sesenta réplicas de artefactos ideados por Leonardo se exhiben en la muestra. Han sido construidas  por artesanos italianos dirigidos por Modesto Veccia, un estudioso que dedicó más de una década al estudio e investigación de los códices de Da Vinci.
Los cometidos de las máquinas, reproducidas algunas de ellas a gran escala, se aplican a temas hidráulicos (Leonardo consideraba al agua la principal fuerza motriz de la naturaleza), militares (aunque pacifista, diseñó máquinas mortíferas para los poderosos italianos de la época), civiles (dibujó muchas máquinas para realizar tareas comunes), de vuelo (trabajó en máquinas voladoras basadas en el movimiento de las alas), de música, óptica y de medición del tiempo (aplicó teorías mecánicas y observaciones acústicas en sus diseños  de nuevos tipos de instrumentos musicales, además de utilizar por primera vez los resortes y engranajes de los relojes de hoy) y a la física y principios mecánicos (Leonardo siempre creyó que la mecánica era la clave para entender el mundo). Siempre junto a las piezas recreadas se exhibe el documento en que Leonardo las dibujó.

Perfecto cuerpo humano

Más adelante, unas máquinas vivientes son las que ocupan la capacidad analítica y artística de Da Vinci: sus dibujos preparatorios de la Batalla de Anghiari (en los que capta el movimiento de los caballos enfurecidos y el terror, la angustia y la agresión de unos soldados contra otros en plena batalla) y sus extraordinarios dibujos anatómicos (Leonardo pensaba que el cuerpo humano era una máquina maravillosa y casi perfecta, capaz de realizar multitud de movimientos)  muestran en esta exposición el extraordinario aporte de sus estudios.
El recorrido continúa con un espacio dedicado al que se considera uno de los retratos más famosos del mundo, la Monna Lisa, basado en el estudio fotográfico que el ingeniero francés Pascal Cotte, inventor de la primera cámara multiespectral, realizó de la obra. Se trata de fotografías de increíble definición y detalle que permiten apreciar rangos ópticos que el ojo humano no puede ver en condiciones normales.
Abierta hasta el 2 de mayo, la exposición Da Vinci, El Genio también desarrolla una línea divulgativa y didáctica a través de talleres gratuitos para niños de entre 3 y 12 años, los viernes tardes y fines de semana: El Hombre de Vitruvio (sobre la organización del cuerpo humano), La Última Cena (puzzle gigante sobre la composición del cuadro), La catapulta (acerca de los principios básicos de la energía) y El submarino (en el que se construye el periscopio de un submarino), son los temas que abordan.