África Subsahariana y Asia Meridional y Occidental presentan los peores resultados en tasas globales y en escolarización de niñas. (Fotos: Unesco)
Más de 100 millones de niños permanecen sin escolarizar
Hoy, en el mundo, hay casi mil millones de analfabetos: 860 millones de adultos, dos tercios de ellos mujeres, y 104 millones de niños que permanecen sin escolarizar, un 57% de éstos niñas. Son datos de la UNESCO, que presentó en Nueva Delhi (India) un informe de seguimiento de la Educación para Todos (EPT) en el mundo, bajo el título “Hacia la igualdad entre los sexos”.
La UNESCO presenta el informe “Hacia la igualdad entre los sexos”,
que constata avances globales en la escolarización de las niñas

Madrid.
El informe “Hacia la igualdad entre los sexos”, presentado en Nueva Delhi el día 6 de noviembre y elaborado por la UNESCO, analiza la situación de la escolarización infantil en el mundo desde 1990, y en él que se precisa que las niñas representan el 57% de esos 104 millones de menores sin escolarizar.
Desde 1990, la tasa de escolarización relativa de niñas se ha incrementado en un 6%, y el número de menores sin escolarizar ha disminuido en cuatro millones en términos absolutos.
En el prefacio del citado informe, el director general de la UNESCO, Koichiro Matsuura, recuerda que “la igualdad es un elemento esencial de los objetivos de la Educación para Todos”, que “excluir a los niños del acceso a la educación equivale a negarles sus derechos humanos más elementales”, y que “todos los gobiernos han admitido la responsabilidad que les incumbe de garantizar a todos (niños y adultos) la posibilidad de beneficiarse del acceso a la educación”, para reconocer que “sin embargo, hay millones de niños en el mundo entero que todavía no han conseguido tener acceso a la escuela, e incluso muchos de los que lo han logrado desertan de las aulas prematuramente, antes de haber adquirido una capacitación adecuada en lectura, escritura y aritmética elemental”.
La mayoría de esos niños sin escolarizar, 104 millones, son niñas (57%). “La consecuencia de esto -precisa Matsuura- es que actualmente todavía son víctimas del flagelo del analfabetismo más de 860 millones de adultos, de los cuales dos tercios son mujeres”.

Seis objetivos prioritarios

En el Foro Mundial sobre la Educación celebrado en abril de 2000 en Dakar (Senegal), se asignaron a la educación seis objetivos prioritarios: Lograr la Enseñanza Primaria Universal (EPU); alcanzar la igualdad entre los sexos; reducir el analfabetismo; mejorar la calidad de la educación; incrementar los programas de preparación para la vida activa, e incrementar los programas de educación de la primera infancia. En Dakar se acordó que los citados objetivos deben alcanzarse en un plazo de 15 años, es decir, en el año 2015, y se consideró que revestía una especial urgencia alcanzar el objetivo de la igualdad entre los sexos, logrando primero la paridad entre niños y niñas en la enseñanza primaria y secundaria para el año 2005, y la plena igualdad de todos ellos, niños y niñas, en el conjunto del sistema educativo para el año 2015.
Quedan, por tanto, dos años para alcanzar el objetivo de la paridad entre niños y niñas en los niveles de primaria y secundaria, y en el informe se señala que “si bien es probable que muchos países no alcancen el objetivo fijado para 2005, esta situación puede cambiar si las políticas se reforman adecuadamente”, y se apunta asimismo que “la desigualdad en la educación es el resultado de la acción de fuerzas profundamente arraigadas en la sociedad que trascienden los límites de los sistemas, instituciones y procesos educativos”.
El informe pone de manifiesto, en palabras del director general de la UNESCO, que “para alcanzar la igualdad entre los sexos en la educación es necesario reformar una vasta serie de políticas económicas y sociales, así como las políticas educativas propiamente dichas”.

Discriminación en el acceso a la escuela

En el informe “Hacia la igualdad entre los sexos” se precisa que “el acceso al primer grado de primaria, que se mide por la tasa bruta de escolarización, ha aumentado en la mayoría de los países en vías de desarrollo desde el decenio de 1990”, si bien ese aumento “no debe ocultar” la disminución real que se ha producido en algunos países, como Arabia Saudita, Argelia, Congo, Irán, Omán, Sudán, Tailandia y Tanzania.
Pese a los avances reconocidos, el muchos casos significativos, “las niñas siguen sufriendo una fuerte discriminación a la hora de ir a la escuela”. Según los datos comunicados por 11 países, 7 de ellos pertenecientes al África Subsahariana, las niñas tienen un 20% menos de posibilidades de acudir a la escuela que los niños.
Los países con peores resultados en materia de acceso de las niñas a la escuela, según se constata en el informe de la UNESCO, son: Benin, Burkina Faso, Chad, Guinea Bissau, Malí, Níger y Pakistán, que presentan un Índice de Paridad entre Sexos (IFS) inferior a 0,75 (el valor 1 indica paridad absoluta entre sexos). Es poco probable, se precisa en el informe, que estos países logren alcanzar el objetivo establecido en el año 2005.
Un grupo de 14 países presenta un IPS entre o,80 y 0,90, la mayoría de ellos del África Subsahariana, y en este grupo figuran asimismo Sudán, India y Laos.
Resulta altamente significativo que las naciones donde es mayor la disparidad entre los sexos en materia educativa figuran entre las más desfavorecidas en el plano económico, a menudo con una renta per per inferior a un dólar diario.

Aumento de la escolarización

El número total de niños escolarizados en primaria pasó, según el informe de la UNESCO, 596 millones en 1990 a 648 millones en 2000, lo que supuso un aumento global del 8,7%. El mayor aumento proporcional se produjo en el África Subsahariana (38%), y se han registrado pequeños avances, pero significativos, en Asia Meridional y Occidental (19%) y los Estados Árabes (17%). Sin embargo, en esta dos últimas regiones del planeta permanecen sin escolarizar casi un 20% de los niños y niñas en edad de ir a la escuela.
Los países del continente africano representan la mitad de los que poseen una Tasa Neta de Escolarización (TNE) del 60% al 80%, aunque otros 14 países de África se sitúan con una TNE inferior al 60%, categoría en la que se incluyen asimismo Djibuti, Sudán, Arabia Saudita y Serbia y Montenegro.
En Asia Oriental y el Pacífico se ha registrado una disminución de la TNE, del 96% al 93%, “tendencia decepcionante imputable en gran parte a China”, según se precisa en el informe.
En América Latina y el Caribe, los progresos han sido muy destacados, y la región está muy cerca de lograr la Enseñanza Primaria Universal (EPU), con tasas netas de escolarización de un 97%.

África y Asia

Se estima en el informe de la UNESCO que el número de niños sin escolarizar en edad de cursar la enseñanza primaria ascendía en el año 2000 a 104 millones, de los cuales las tres cuartas partes viven en países del África Subsahariana, Asia Meridional y Asia Occidental.
En Asia Occidental, la educación se desarrolló rápidamente a lo largo del decenio de 1990, y el número de niños sin escolarizar disminuyó, aproximadamente, en un 20%. Sin embargo, el número de niños africanos sin escolarizar aumentó en igual proporción (20%9, en parte “a causa del crecimiento rápido y constante de la población”.
Las niñas representan el 57% de los niños sin escolarizar, lo cual supone un descenso porcentual de 6 puntos respecto a 1990. El porcentaje de incremento más notable en las tasas de escolarización de niñas se ha registrado en Asia Oriental y el Pacífico, que presentaba un 71% de niñas sin escolarizar respecto al global y ahora ofrecen un 49%.
El número más alto de niñas sin escolarizar corresponde al África Subsahariana (23 millones) y a los países de Asía Meridional y Occidental (21 millones).

Los interesados pueden acceder al informe “Hacia la igualdad de sexos” a través de la página web: www.efareport.unesco.org .

 

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